Un tiempo trabajaba en un colegio de 5 pisos no tenía nombre ni un letrero que lo identifique, no es la primera empresa que lo hace para evadir impuestos, trabajé exactamente 4 años seguidos, me sirvieron de mucho, pero yo era solo un muchacho de 19 años que no tenía metas, ni siquiera sabía a donde se dirigía, todo lo que hacía era llegar a casa después del trabajo, darle un beso a mamá en la frente, almorzar y dormir un par de horas para irme luego al internet o a hacer hora con mis patas ( utilizando términos algo coloquiales). Me di cuenta que mi vida se iba acabando, solo pensaba en tomar los fines de semana, en resumen solo pensaba en divertirme y vivir el momento como hacen muchos pastrulos, sin importarles que será de su vida más adelante.
El dueño del colegio me decía varias veces que estudiara algo, Computación, Inglés y toda esa serie de cursos que en ese tiempo me importaba muy poco, yo le decía que si moviendo la cabeza, sentía que me estaban atacando, yo no quería que nadie me diga nada siempre me gusto hacer las cosas por mi mismo al menos esa era la idea, tenía la filosofía de vivir la vida, y en cuando me canse decidir por algo que me gusta.
Pasaron los años yo seguía en el colegio, me aumentaron el sueldo ya que era uno de los que más trabajaba, de un simple auxiliar sin experiencia o un CV abultado, pase a ser coordinador de docentes, sí docentes aquellos que en la secundaria les alzaba el dedo medio porque me parecía muy injusto las cosas que hacían, pero esa es otra historia.
Cuando llegué a ser coordinador tenía 22 años ya un poco centrado, y fue a esta edad que empecé a preocuparme, veía a muchos de mis alumnos que estaban haciendo una carrera y yo seguía quedándome atrás, fue entonces que me fui a un Bar un Sábado por la noche una de esas noches en las que necesitaba pensar y desahogarme de algunas penurias, encontré un Bar nuevo por la metro de la hacienda, uno de aquellos Bares que me gustaban, todo rústicos y acogedores con la música rock de siempre, entonces decidí entras con un amigo y bueno fue genial, ya que desde el exterior se veía un letrero rústico con los nombres de las bandas de rock más importantes de todos los tiempos, la entrada de la escalera llena de luces con barandas de madera y al subir pareciera que te transportabas a los años 80s donde todo era simple. Entonces llegamos, mesas de madera, cuadros de los mejores cantantes de rock y un lugar especial para la banda que se presentaría esa noche; nos sentamos y pedimos 2 rusos black "para empezar" como decía mi amigo, y yo no paraba de mirar el ambiente al parecer me sorprendió mucho, ya también la señorita que atendía, le dije a mi amigo ¿quién será el dueño del local?, pasado la media hora se acerca a nosotros un señor de 38 a 40 años, que nos dice si estábamos cómodos y si necesitábamos algo, mi amigo en son de broma le dijo más trago por favor y que sea gratis, se rió y entonces como por arte de magia nosotros entramos en confianza tan rápido con el hombre que no paramos de reírnos nunca, entonces le preguntamos *¿ y tú de dónde vienes?
-yo vivo aquí
*lo sabemos, pero ¿en que parte de SJL?
-aquí en el bar, soy el dueño.
*Nos reímos más aún más, porque era él quién nos invito 4 jarras de cerveza.
-¿no pueden creerlo? ....
*Le respondí, claro que si, pero si eres el dueño ¿ por qué regalas jarras a tus clientes?
- él respondió, porque este local es nuevo y uds. mis primeros clientes.
Solo con ello pude saber lo que trataba de decir, entonces me di cuenta de que las empresas hoy en día trabajan así, de que los servicios que hacen están orientados por sobre todo al cliente, y que no es necesario ser un millonario para poder conversar con esa persona que disfruta de tu producto.
Tuve la epifanía entonces de seguir Administración de empresas justo a mis 23 años, y ahora ya estoy en 8vo ciclo no he jalado cursos y me fascina tanto que jamás me arrepentiré de seguir lo que mi corazón dice.
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